ENERO. El mes donde nuestros alumnos celebran el día mundial de la paz y la no violencia. (30 Enero 2021)

"CONTÁGIAME TU PAZ."
A pesar de la dificil situación por la que estamos pasando, el 30 de Enero de 2021 , los alumnos de Navaliegos quiere gritar al mundo entero...
"No habra ningún virus que nos quite las ganas de gritar PAZ.".




             



Damos la bienvenida al mes de enero, el mes de La Paz,con las siguientes lecturas:

               Luchemos por la paz

Luchemos por la paz,

que nadie luche en guerra,

luchemos por la paz

con todas nuestras fuerzas.

 

NO a las guerras;
SÍ a la paz.

Dejadnos vivir como hermanos

en paz y libertad.

 

La blanca paloma
un mensaje nos quiere dar:

que nos amemos mucho

y que vivamos en paz.

 

NO a las guerras;
SÍ a la paz.

Dejadnos vivir como hermanos

en paz y libertad.

 

No es tan difícil encontrar la paz,
solo necesitamos respetarnos

y tener un poco de voluntad.

 

NO a las guerras;
SÍ a la paz.

Dejadnos vivir como hermanos

en paz y libertad.

Marta Domínguez 

                    SOLO TRES LETRAS 

Sólo tres letras, tres letras nada más, 

sólo tres letras que para siempre aprenderás. 

Sólo tres letras para escribir PAZ.

 La P, la A y la Z, sólo tres letras.

 Sólo tres letras, tres letras nada más, 

para cantar PAZ, para hacer PAZ.

 La P de pueblo, la A de amar

 y la Z de zafiro o de zagal.

 De zafiro por un mundo azul, 

de zagal por un niño como tú.

 No hace falta ser sabio,

 ni tener bayonetas, 

si tu te aprendes bien, 

sólo estas tres letras,

 úsalas de mayor y habrá paz en la tierra.

 Gloria Fuertes

«Poema al No» 

No a la tristeza. 
No al dolor.
No a la pereza.
No a la usura.
No a la envidia.
No a la incultura.
No a la violencia.
No a la injusticia.
No a la guerra.
Sí a la paz.
Sí a la alegría.
Sí a la amistad.

Gloria Fuertes

ME GUSTA TU NOMBRE, PAZ

Me gusta tu nombre, Paz,

lo pronuncio despacito

y a mi amigo Nicolás

yo se lo digo al oído

cuando se empieza a enfadar.

 Me gusta tu nombre, Paz,

 y lo vuelvo a repetir

a mi amiga Carolina

si no quiere compartir

su álbum de pegatinas.

 Me gusta tu nombre, Paz,

y lo gritaré bien fuerte

a mi pandilla del barrio

cuando intenten molestar

al chico de los vecinos

que se acaban de mudar.

 Me gusta tu nombre, Paz,

cierro los ojos y sueño

con un mundo diferente

donde tú puedas reinar.

 Me gusta tu nombre, Paz,

y os pido colaboración

para conseguir unidos

un mundo mucho mejor.

 Me gusta tu nombre, Paz

P de Pureza, A de Alegría

y la Z de final feliZ

como a mí me gustaría.

Luisa Mª Serrano


Amigos de colores


Tengo un amigo

color chocolate,

chata nariz,

labios granate.

Tengo otro amigo,

color amarillo,

ojos rasgados,

negro flequillo.

 Falta mi amigo

color aceituna,

dulce mirada,

risa de luna.

 Yo soy de nata,

dice el abuelo,

azules los ojos,

rubio el cabello.

 Amigos de colores

unamos las manos:

negro, amarillo,

aceituna, blanco.

¡Un gran arco iris           


entre todos formamos!

Inmaculada Díaz

                    

Podéis hacer clic sobre LOS GRANDES PACIFISTAS para informaros sobre ellos

    

       ALGUNOS CUENTACUENTOS

UNO Y SIETE


POR CUATRO ESQUINITAS DE NADA


ANDARÍN



ALGUNOS LIBROS PARA LEER

Este es un cuento que narra cómo Geronimo ayuda a su sobrino Benjamin a reflexionar sobre la paz para que haga una redacción sobre este tema, tarea que le han dejado en la escuela. 

Para cumplir con este objetivo, Geronimo expone a Benjamin información sobre la diversidad de países, tradiciones, tipos de personas, construcciones con datos estadísticos y geográficos; para mostrar cómo somos diversos, tan distintos e iguales que no debería haber guerra sino paz y unión. 






DICIEMBRE. La navidad en Navaliegos




 DICIEMBRE





El tema de la Navidad es tan amplio
que resulta difícil elegir las lecturas para este mes.



Después de revisar las estanterías de nuestra biblioteca, os presentamos algunos libros que vamos a leer.

También nos han gustado:

 

Gianni Rodari nos permite imaginar un mundo mejor, divertido, festivo,… en el poema “El planeta de los árboles de Navidad”:

“¡Qué bien los escaparates sin cristales!

Sin cristales quiere decir...


Al pequeño dragón Coco le pasan las cosas más curiosas. Pasea por la jungla y salva la vida de Matilde, una puercoespín que se convertirá en su mejor amiga y compañera de aventuras. Juntos tendrán que hacer frente al monstruo marino Amadeo, al mago Barbita de Chivo o a la bruja Rubina. ¡La emoción está garantizada!


La novedad de este otoño 2020 


Amelia, una niña adoptada por Papá Noel cuando tiene 11 años, que siente que es complicado ser la única humana viviendo en la ciudad mágica de Elfhelm, Pero cuando el Conejo de Pascua decide aniquilar la Navidad su vida da un vuelco y tendrá que poner todo su empeño para salvarla.





La historia del señor Scrooge y los tres fantasmas que
le visitan es un
clásico que nunca pasa de moda y las ilustraciones de esta edición son espectaculares.


Os dejo unos videos que os van a gustar.

UN CUENTO DE NAVIDAD



RUDOLF EL RENO


LOS DUENDES Y EL ZAPATERO




ESTA HA SIDO NUESTRA FORMA DE CELEBRAR LA NAVIDAD

  Haz clic sobre la palabra  Lecturas  introduce tu correo de educacyl  y verás el vídeo

                                                  de los Lectores de Navaliegos

 





 


 








NOVIEMBRE . Magosto en Navaliegos.



      NOVIEMBRE

                       

      

TODOS SABEMOS QUE NOVIEMBRE ES EL MES DE LAS CASTAÑAS, ESPECIALMENTE  EN EL BIERZO


                   Cuando termina Octubre … 

  el mes de Noviembre castañas nos da.



Siguiendo las palabras del poema me dispongo a buscar

 en nuestra biblioteca y…


¡MIRAD QUE ENCONTRÉ!





Libros con historias



Libros con poemas


Libros con información


Podemos
  • Investigar y descubrir sobre características de nuestra comarca en noviembre.

  • Disfrutar leyendo poemas.

  • Divertirnos con las historias....
TAMBIÉN PODEMOS LEER NOTICIAS 

DE NUESTRO ENTORNO SOBRE ESTE

 TEMA EN FORMA DIGITAL


                                              https://www.diariodeleon.es/tags/castanos
                                       https://www.elbierzodigital.com/tag/castanos


   DESEO QUE DISFRUTÉIS CON LA LECTURA DE ESTE MES

 Y PARA LOS MÁS PEQUES Y NO TAN PEQUES 

    OS DEJO ESTOS VÍDEOS DE CUENTOS DE SIEMPRE.

                      

               La castaña que reventó de risa 



La castañera


Para despedir el mes de noviembre os dejo un poema de 

un escritor berciano nacido en LA BAROSA, ya en el límite con Galicia, de madre berciana y padre

 extremeño. Es LUIS LÓPEZ ÁLVAREZ un maestro del soneto: De su libro Querencias, escrito por entero en 

sonetos, he aquí este que lleva por título:



LOS LECTORES DE NAVALIEGOS SIGUEN DISFRUTANDO Y HACIENDONOS DISFRUTAR CON SUS LECTURAS.

AQUÍ TENÉIS EL RESULTADO



OCTUBRE . Disfrutamos de la literatura

                                               

 OCTUBRE

    ¡Hola de nuevo grandes lector@s!

Este mes lo dedicamos a Gianni Rodari, autor italiano que cambió la literatura infantil. En este 2020 se cumplen cuarenta años de su muerte, cincuenta de la obtención del premio Hans Christian Andersen -el más prestigioso de la literatura infantil- y el día 23, cien años de su nacimiento. Fue pedagogo, maestro y escribió un montón de libros infantiles y cuentos para niños.


Gianni Rodari  =

             Fuente inagotable

                            de buenas historias que han

                                                enamorado y enamoran a pequeños y mayores.


Algunas de las frases más conocidas de este MAESTRO, que intentó relacionar íntimamente las palabras imaginación-juego-libro para ayudar a l@s niñ@s a vivir la literatura, son:









Hoy compartimos una selección de libros y videos de este mago de la palabra, del juego, de la literatura y la educación.






 El hombrecito de la lluvia https://youtu.be/kdXKeqC4IjQ

Confundiendo historias  https://youtu.be/9zgrsK-ZjUw

El que leemos hoy pertenece a una colección que se llama "Cuentos para jugar"

 

El perro que no sabía ladrar. Autor: Gianni Rodari.

Había una vez un perro que no sabía ladrar. No ladraba, no maullaba, no mugía, no relinchaba, no sabía decir nada. Era un perrillo muy solitario, porque había caído en una región sin perros. Por él no se habría dado cuenta de que le faltaba algo. Los otros eran los que se lo hacían notar. Le decían:

—¿Pero tú no ladras?

—No sé… soy forastero…

—Vaya una contestación. ¿No sabes que los perros ladran?

—¿Para qué?

—Ladran porque son perros. Ladran a los vagabundos de paso, a los gatos despectivos, a la luna llena. Ladran cuando están contentos, cuando están nerviosos, cuando están enfadados. Generalmente de día, pero también de noche.

—No digo que no, pero yo…

—Pero tú ¿qué? Tu eres un fenómeno, oye lo que te digo: un día de estos saldrás en el periódico.

El perro no sabía cómo contestar a estas críticas. No sabía ladrar y no sabía qué hacer para aprender.

—Haz como yo —le dijo una vez un gallito que sentía pena por él. Y lanzó dos o tres sonoros kikirikí.

—Me parece difícil —dijo el perrito.

—¡Pero si es facilísimo! Escucha bien y fíjate en mi pico.

—Vamos, mírame y procura imitarme.

El gallito lanzó otro kikirikí.

El perro intentó hacer lo mismo, pero sólo le salió de la boca un desmañado «keké» que hizo salir huyendo aterrorizadas a las gallinas.

—No te preocupes —dijo el gallito—, para ser la primera vez está muy bien. Ahora, vuélvelo a intentar.

El perrito volvió a intentarlo una vez, dos, tres. Lo intentaba todos los días. Practicaba a escondidas, desde por la mañana hasta por la noche. A veces, para hacerlo con más libertad, se iba al bosque. Una mañana, precisamente cuando estaba en el bosque, consiguió lanzar un kikirikí tan auténtico, tan bonito y tan fuerte que la zorra lo oyó y se dijo: «Por fin el gallo ha venido a mi encuentro. Correré a darle las gracias por la visita…» E inmediatamente se echó a correr, pero no olvidó llevarse el tenedor, el cuchillo y la servilleta porque para una zorra no hay comida más apetitosa que un buen gallo. Es lógico que le sentara mal ver en vez de un gallo al perro que, tumbado sobre su cola, lanzaba uno detrás de otros aquellos kikirikí.

—Ah —dijo la zorra—, conque esas tenemos, me has tendido una trampa.

—¿Una trampa?

—Desde luego. Me has hecho creer que había un gallo perdido en el bosque y te has escondido para atraparme. Menos mal que te he visto a tiempo. Pero esto es una caza desleal. Normalmente los perros ladran para avisarme de que llegan los cazadores.

—Te aseguro que yo… Verás, no pensaba en absoluto en cazar. Vine para hacer ejercicios.

—¿Ejercicios? ¿De qué clase?

—Me ejercito para aprender a ladrar. Ya casi he aprendido, mira qué bien lo hago.

Y de nuevo un sonorísimo kikirikí.

La zorra creía que iba a reventar de risa. Se revolcaba por el suelo, se apretaba la barriga, se mordía los bigotes y la cola. Nuestro perrito se sintió tan mortificado que se marchó en silencio, con el hocico bajo y lágrimas en los ojos.

Por allí cerca había un cucú. Vio pasar al perro y le dio pena.

—¿Qué te han hecho?

—Nada.

—Entonces ¿por qué estás tan triste?

—Pues… lo que pasa… es que no consigo ladrar. Nadie me enseña.

—Si es sólo por eso, yo te enseño. Escucha bien cómo hago y trata de hacerlo como yo: cucú… cucú… cucú… ¿lo has comprendido?

—Me parece fácil.

—Facilísimo. Yo sabía hacerlo hasta cuando era pequeño. Prueba: cucú… cucú…

—Cu… —hizo el perro—. Cu…

Ensayó aquel día, ensayó al día siguiente. Al cabo de una semana ya le salía bastante bien. Estaba muy contento y pensaba: «Por fin, por fin empiezo a ladrar de verdad. Ya no podrán volver a tomarme el pelo».

Justamente en aquellos días se levantó la veda. Llegaron al bosque muchos cazadores, también de esos que disparan a todo lo que oyen y ven. Dispararían a un ruiseñor, sí que lo harían. Pasa un cazador de esos, oye salir de un matorral cucú… cucú…, apunta el fusil y —¡bangl ¡bangl— dispara dos tiros.

Por suerte los perdigones no alcanzaron al perro. Sólo le pasaron rozando las orejas, haciendo ziip ziip, como en los chistes. El perro a todo correr. Pero estaba muy sorprendido: «Ese cazador debe estar loco, disparar hasta a los perros que ladran…»

Mientras tanto el cazador buscaba al pájaro. Estaba convencido de que lo había matado.

—Debe habérselo llevado ese perrucho, no sé de dónde habrá salido —refunfuñaba. Y para desahogar su rabia disparó contra un ratoncillo que había sacado la cabeza fuera de su madriguera, pero no le dio.

El perro corría, corría…

PRIMER FINAL

El perro corría. Llegó a un prado en el que pacía tranquilamente una vaquita.

—¿Adonde corres?

—No sé.

—Entonces párate. Aquí hay una hierba estupenda.

—No es la hierba lo que me puede curar…

—¿Estás enfermo?

—Ya lo creo. No sé ladrar.

—¡Pero si es la cosa más fácil del mundo! Escúchame: muuu… muuu… muuuu… ¿No suena bien?

—No está mal. Pero no estoy seguro de que sea lo adecuado. Tú eres una vaca…

—Claro que soy una vaca.

—Yo no, yo soy un perro.

—Claro que eres un perro. ¿Y qué? No hay nada que impida que hables mi idioma.

—¡Qué idea! ¡Qué idea!

—¿Cuál?

—La que se me está ocurriendo en este momento. Aprenderé la forma de hablar de todos los animales y haré que me contraten en un circo ecuestre. Tendré un exitazo, me haré rico y me casaré con la hija del rey. Del rey de los perros, se comprende.

—Bravo, qué buena idea. Entonces al trabajo. Escucha bien: muuu… muuu… muuu…

—Muuu… —hizo el perro.

Era un perro que no sabía ladrar, pero tenía un gran don para las lenguas.

SEGUNDO FINAL

El perro corría y corría. Se encontró a un campesino.

—¿Dónde vas tan deprisa?

—Ni siquiera yo lo sé.

—Entonces ven a mi casa. Precisamente necesito un perro que me guarde el gallinero.

—Por mí iría, pero se lo advierto: no sé ladrar.

—Mejor. Los perros que ladran hacen huir a los ladrones. En cambio a ti no te oirán, se acercarán y podrás morderlos, así tendrán el castigo que se merecen.

—De acuerdo —dijo el perro.

Y así fue cómo el perro que no sabía ladrar encontró un empleo, una cadena y una escudilla de sopa todos los días.

TERCER FINAL

El perro corría y corría. De repente se detuvo. Había oído un sonido extraño. Hacía guau guau. Guau guau.

—Esto me suena —pensó el perro—, sin embargo no consigo acordarme de cuál es la clase de animal que lo hace.

—Guau, guau.

—¿Será la jirafa? No, debe ser el cocodrilo. El cocodrilo es un animal feroz. Tendré que acercarme con cautela.

Deslizándose entre los arbustos el perrito se dirigió hacia la dirección de la que procedía aquel guau guau que, no sabía por qué, hacía que le latiera tan fuerte el corazón bajo el pelo.

—Guau, guau.

—Vaya, otro perro.

Sabéis, era el perro de aquel cazador que había disparado poco antes cuando oyó el cucú.

—Hola, perro.

—Hola, perro.

—¿Sabrías explicarme lo que estás diciendo?

—¿Diciendo? Para tu conocimiento yo no digo, yo ladro.

—¿Ladras? ¿Sabes ladrar?

—Naturalmente. No pretenderás que barrite como un elefante o que ruja como un león.

—Entonces, ¿me enseñarás?

—¿No sabes ladrar?

—No.

—Mira y escucha bien. Se hace así: guau, guau…

—Guau, guau —dijo en seguida nuestro perrito. Y, conmovido y feliz, pensaba para sus adentros: «Al fin encontré el maestro adecuado.»

 ¡¡¡¡¡OS ANIMAMOS A PASAR UN BUEN RATO CON ESTOS CUENTOS CORTOS Y         VIDEOS LLENOS DE FANTASÍA,  IMAGINACIÓN Y DIVERSIÓN!!!!!!!


¡DESEAMOS QUE HAYÁIS DISFRUTADO DE ESTAS LECTURAS TAN FANTÁSTICAS!

ENHORABUENA BUENA A LOS MAGNÍFICOS CUENTACUENTOS DE ESTE CURSO.